jueves, 26 de junio de 2014

LAS DOS BOLIVIAS


LAS DOS BOLIVIAS O MÁS DE UNA BOLIVIA

La investigadora Ximena Soruco Sologurem, en sus “Apuntes para un Estado Plurinacional”, en la parte introductiva hace referencia al proceso político que viene aconteciendo en Bolivia, desde el año 2000 en adelante, más aún, desde la ascensión al poder del Presidente Evo Morales (2005), haciendo ver que la posesión política empezaría a señalar las “dos Bolivias”, “…una indígena, arcaica, subdesarrollada y pobre asentada en el occidente y otra moderna, con un mestizaje regional, exportadora y próspera, en el oriente.”[1]. Continúa haciendo referencia a que, “La polarización de estas dos naciones hacía inviable cualquier futuro en común, salvo la construcción de institucionalidades cada vez más diferenciadas (proyecto autonómico, federalismo, gobierno binacional, separatismo). Sin embargo, la existencia de las dos Bolivias no había sido un argumento de la élite tradicional, sino que apareció tiempo atrás con Felipe Quispe, y antes con Fausto Reinaga, el indianismo, el katarismo y el pensamiento de la descolonización. ¿Por qué entonces, una interpelación crítica a la existencia de dos naciones, una india dominada y otra mestizocriolla, dominante, una interpelación a la continuidad colonial de la república de indios y de españoles, no resuelta con la formación de la nación boliviana, se convertía en el principal argumento en contra del proceso de cambio?. La existencia de estas “dos Bolivias” o lo que Zavaleta Mercado llamó una sociedad abigarrada o lo que sería nuestra condición colonial, desnudada por la crisis económica y de legitimidad del ciclo neoliberal, tuvo dos respuestas en la década del 2000. Por una parte, la respuesta de la élite boliviana asentada en Santa Cruz: un regionalismo que devino nacionalismo; y por otra parte, la propuesta de los movimientos indígenas y populares de constituir un Estado plurinacional. Las razones históricas para postular estos proyectos políticos distintos y sus implicaciones en el presente constituyen el tema de esta reflexión.”[2].

A este respecto, decir que no simplemente existen “dos Bolivias”, haciendo alusión a Fausto Reinaga y René Zabaleta Mercado, sino que se visibilizan 36 naciones “indígenas”. En esta parte antes de pasar por alto, previamente es necesario hacer referencia a las categorías conceptuales de NACIÓN e INDIGENA, tanto desde el punto de vista de su etimología, semántica y epistemología; en razón de que, no existe sino tan solo en la ficción esas categorías de “nación indígena” y “nación mestiza”.

De otro lado, hace referencia a FELIPE QUISPE, como uno de los que habría enarbolado el pensamiento dualista de las “dos Bolivias”, cuando hace referencia a que su hija no sería empleada de los “q´ara s”, haciendo alusión a la Bolivia de los “ricos”; con la aclaración de que “q´ara” no significa pudiente, millonario blancoide o con ojos azules, sino que ese nombre ha sido dado a los extraños que han venido de otras latitudes del mundo “sin nada”, que acudiendo a una especie de calco o sinonimisación forzada querrían decir “q´ara” = pelado (fuente conocimiento cósmico, en razón de que los diccionarios del idioma Aymara, no están correctamente elaborados de acuerdo al jaqi aru = voz, palabra antigua de lejanos tiempos).

También es menester traer a colación, en cuanto a que FELIPE QUISPE, sería uno de los que habría influenciado en hablar de “dos Bolivias”; empero, a  decir del Dr. ISAAC SANDOVAL RODRIGUEZ, quién según la lectura de su “HISTORIA CRÍTICA DE BOLIVIA” y “FORMACIONES ECONÓMICO SOCIALES”, la historia no la hace únicamente los líderes, sino la masa societaria (el pueblo), conforme confirma las lecturas de ALVARO GARCÍA LINERA, después de haber leído a Carlos Marx, por lo tanto, la historia la hacen las naciones, los pueblos, tal vez en ocasiones, guiados por líderes o caudillos; en este último tiempo, entrando al siglo XXI, la historia claramente ha sido escrita y ejercitada por los “movimientos sociales”, a partir de las naciones “indígena originaria campesinas”, con intersecciones evolucionadas como los “interculturales”, y otras “masas actoras”. Para hablar de más de una Bolivia, no únicamente han aportado intelectualmente lo escrito por politólogos, sino por novelistas entre ellos tenemos a Raúl Botelho Gosalves con su obra “Altiplano”, donde describe el sufrimiento desatendido del hombre boliviano del occidente; Fernando Ramírez Velarde, con su obra “Socavones de Angustia”, donde se describe la cruda realidad de los mineros y sus sufrimientos, que es otro sector desatendido en su momento histórico; Alcides Arguedas, con su obras monumentales “Pueblo Enfermo”, la historia del pueblo sumiso y humillado, y “Raza de Bronce”, que narra parte de la historia real de Bolivia, en distintos escenarios como el Altiplano, Valle y otras regiones de Bolivia; Armando Chirveches, con “La Candidatura de Rojas” y otros literatos y escritores que describen a esas clases sociales “clasistas”.

De otro lado, es importante recordar a Carlos Montenegro con su “Nacionalismo y Coloniaje” y otros autores escritores, que pretender homogenizar a Bolivia como una nación simple, sin tomar en cuenta las 36 naciones y pueblos (categoría conceptual histórico político) y otras sub naciones, como las etnias y los afrobolivianos. Esos extremos no únicamente son dos Bolivias, sino más de una Bolivia, que sin su inclusión no se puede hablar de democracia y de pluralismo; máxime, si es necesario recordar el segundo himno de Bolivia “Viva mi Patria Bolivia, una Gran Nación”, empero, recurriendo a la semántica de “Nación”, Bolivia no es una nación propiamente dicha.

En este “proceso de cambio” o como lo llama la teoría científica del Derecho Constitucional nos encontramos frente a un “proceso de transformación del Estado”.

Se sostiene que la idea de visibilizar a las 36 naciones invisibilizadas, no es con el fin de restaurar el pasado, no busca el odio y resentimiento, sino incluir al distinto, al diferente, que también es parte de esta “GRAN NACIÓN BOLIVIANA” en formación, con el objetivo de consolidar el “ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA”.



[1] SORUCO SOLOGUREM Ximena, Apuntes para un Estado Plurinacional (ISBN:
Depósito legal: 4-1-7-11-P.O. p.9).
[2] Ibidem. p.10.

BIBLIOGRAFIA

SORUCO SOLOGUREM Ximena, Apuntes para un Estado Plurinacional (ISBN:

Depósito legal: 4-1-7-11-P.O. p.9).
pabloarandamanrique